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2.12 La Iglesia siempre es actual

Por tanto, si alguno está en Cristo es una criatura nueva. Lo viejo ha pasado, ha comenzado lo nuevo.
- 2 Corintios 5, 17

La Iglesia siempre es actual Es muy fácil poner etiquetas a la gente y, en el caso de la Iglesia, también está de moda. Y una de las etiquetas más utilizadas para despreciar a la Iglesia es la de retrógrada. Dicen que la Iglesia vive anclada al pasado. Dicen que la Iglesia es muy reacia a aceptar nuevas ideas. Dicen que a la Iglesia no van jóvenes, sino únicamente personas mayores. Dicen que la Iglesia está pasada de moda. Dicen y dicen, pero parece que no piensan bien lo que dicen, pues... ¿La Iglesia está pasada de moda? En realidad, nunca ha sido una moda pertenecer a la Iglesia, donde te garantizan que vas a ser perseguido por tu Fe, por lo que es mentira que haya pasado de moda. ¿Que no van jóvenes? Pero entonces... ¿De dónde salen los millones de jóvenes que acuden a las Jornadas Mundiales de la Juventud? Quien afirma eso, simplemente no se ha implicado mucho en ninguna parroquia, ni en ninguno de los nuevos movimientos de la Iglesia. ¿Anclada al pasado? Si en algo se diferencia la Iglesia de otras organizaciones es en sus muchos concilios y renovaciones que continuamente adaptan sus formas a los nuevos tiempos. Y dijo el que está sentado en el trono: «Mira, hago nuevas todas las cosas». Y dijo: «Escribe: estas palabras son fieles y verdaderas» (Apocalipsis 21, 5).

¿La Iglesia es reacia a aceptar nuevas ideas? Aunque lo pueda parecer, no lo es: simplemente aplica un principio muy básico: Examinadlo todo; quedaos con lo bueno (1 Tesalonicenses 5, 21). Y muchas de las “ideas” de hoy en día no son nada buenas (aborto, ideología de género, consumismo desenfrenado, drogas, relativismo moral, cientificismo, etc). Es más, muchas ni siquiera son ideas nuevas, pues el aborto ha existido desde siempre. En cambio, otras sí lo son y, como tal, la Iglesia las ha apoyado (experimentación con células madre adultas, ciencia moderna, ecología, justicia social, diálogo, condenación de guerras, etc). Sin embargo, hay que tener clara una cosa: lo que hace daño al hombre siempre es lo mismo. Por eso la Iglesia no cambia su esencia: Cristo salva ayer, hoy y siempre. Y el pecado destruye a la persona ayer, hoy y siempre. Por eso, el que tenga oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al vencedor le daré a comer del árbol de la vida, que está en el paraíso de Dios (Apocalipsis 2, 7).

La alternativa a esta visión de la Iglesia es el relativismo moral, que nace de negar la existencia de Dios: si Dios no existe, no existe una ley moral absoluta, sino que la moral es relativa. Cada persona tiene su propia escala de moral y, como no existe un ser superior que establezca una auténtica ley moral absoluta, todas esas escalas morales en principio tienen el mismo valor. Tú no puedes afirmar que tu moral sea “mejor” que otra, ya que el concepto de “mejor” se obtiene al comparar con un modelo absoluto bueno, que si niegas la existencia de Dios simplemente no existe. Así pues, lo único que puedes llegar a afirmar es que las escalas de moral de las personas son diferentes. El significado profundo de estas afirmaciones es simplemente una barbaridad injusta: si alguien asesina, viola o roba, en realidad está actuando bajo su propia moral, que es tan válida como la tuya. Tampoco puedes recriminarlo o castigarlo por ello, pues... ¿En base a qué dices que tu moral es mejor que la suya? Sin embargo, como esto no es viable ni lógico, en la práctica todo se soluciona con las mayorías. La “moral absoluta” la deciden las mayorías, se aprueba en un parlamento y se aplica a toda la sociedad. Pero... ¿Qué pasa si la mayoría decide algo incorrecto? Que aparecen injusticias, como las que vemos tantas veces en las noticias.

Menos mal que los valores morales absolutos existen, porque Dios ciertamente existe. Aunque las personas, gobiernos e instituciones no hagan caso a esta ley moral absoluta de Dios. Por eso, si crees que hay cosas que son claramente buenas o malas... ¡Enhorabuena! Crees en Dios, aunque aún no te hayas dado cuenta. Además, recuerda que la Iglesia siempre propone cosas nuevas y diferentes, y que su moral está muy por delante de todas las que se proponen hoy en día. Una moral que se resume en: Amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen (Mateo 5, 44b). ¿Te apuntas? Si lo haces Dios mismo será tu auxilio y te acompañará en el camino. Esta es otra novedad de la Iglesia que no encontrarás en ninguna otra religión o espiritualidad moderna. Pues Dios ha dado su vida por ti, amándote hasta el extremo, y se quiere encontrar contigo personalmente en tu vida. ¡Quiere que le conozcas, porque te ama!

Comentarios

Carlos se León Molina(25-01-2022)
Hay dos cosas muy importantes que matizar: va existir la moral si reconocemos que Dios existe, pero si no se reconoce a Dios no podemos hablar de una moral absoluta. Por eso debemos creer fielmente en Dios, que es el que nos hace sentir todo lo bueno, porque Él nos ama sobre todas las cosas.
Gracias por su comentario. Dios le bendiga. La paz.
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